Por qué no se puede vivir en un trastero

Como dueños de unas instalaciones de alquiler de trasteros en Madrid, aquí en Trasteros Urbanos frecuentemente enfrentamos la pregunta de si es posible residir dentro de un trastero. Por muchísimas razones que detallaremos en este artículo, ésta es una pésima idea.

Sin embargo, también es cierto que resulta comprensible que exista esta inquietud. El mundo entero está atravesando por una situación económicamente crítica, y que ello arroja a muchas personas a tomar decisiones extremas, como por ejemplo: intentar establecer de forma temporal o semi-permanente su residencia en una unidad de trastero de alquiler.

A continuación profundizaremos en diversas razones, analizadas tanto del punto de vista de los clientes como de los dueños de las instalaciones de un trastero por las cuales no se puede y no es recomendable vivir o intentar vivir en un trastero.

Razón Número 1: Seguridad del propio cliente

Un importante argumento en contra de utilizar un trastero como vivienda es la seguridad del propio usuario. En Estados Unidos, país donde la industria del self storage está más establecida y cuenta con una mayor penetración a escala nacional, existen diversas historias que son interesantes presentar para destacar los enormes riesgos a los que una persona se expone si de forma clandestina logra utilizar su trastero como sitio semi estable de residencia.

“Hace algunos años, el presidente de la Asociación de Self Storage del Estado de Florida, narra que adquirió una instalación con alrededor de 850 trasteros en Chicago. La administración previa había sido un tanto laxa y no habían notado que había una persona sin hogar que llevaba viviendo en las instalaciones algunas semanas. Para evitar ser detectada, esta persona se escondía en los baños hasta el cierre de las instalaciones, momento en que abría su pequeño trastero y pasaba ahí la noche.

Una mañana, el guardia que hacía el primer turno de revisión de las unidades encontró que no había candado en esa unidad, entró y encontró a esta persona que había fallecido. Era un hombre mayor y sucumbió por causas naturales, pero evidentemente el vivir en unas instalaciones que no están pensadas para tal fin no ayudó a esta persona a tener una buena calidad de vida.”

¿Qué podemos extraer de esta historia? Que es posible evadir las normas y vivir en un trastero, pero es sumamente peligroso.

Esta historia, sin embargo, no es la más alarmante…

“En otro estado americano, en este caso fue en Connecticut, un hombre que fue desalojado de su apartamento decidió vivir en su unidad de trastero, pero en temporada invernal. Evidentemente, el trastero carecía de calefacción, por lo que el hombre decidió prender algunas cosas con gasolina para calentarse, iniciando con ello un incendio que arrasó con todas las instalaciones.”

Como podemos ver, la falta de seguridad de vivir en un trastero se deriva de que no es una instalación pensada con un uso habitacional y por lo tanto, carece de características indispensables que todo piso pensado para tal fin, por más sencillo que sea, posee. Las personas que buscan vivir en un trastero y que planean estrategias para engañar a los propietarios de dichas instalaciones, lo que deben hacer también es pensar en su propia seguridad y salud antes de emprender un proceso que no sólo es ilegal como analizaremos más adelante, sino que expone su propia integridad física.

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En los Estados Unidos podemos encontrar muchas historias conmovedoras que nos hablan de los riesgos que implica vivir en unas instalaciones de trasteros de alquiler, como ésta.
http://blog.sparefoot.com/4656-living-in-a-storage-unit/

Razón Número 2: Es ilegal

Una vez que un cliente se ha decidido a alquilar un trastero, que ha determinado las dimensiones ideales para sus necesidades, etcétera, lo que procede es la firma de un contrato. Si bien este contrato no presupone una temporalidad establecida mínima para el uso del trastero, es muy específico en torno al uso que se le puede dar a la unidad.

Por ejemplo, está prohibido almacenar animales, plantas o cualquier ser viviente, así como almacenar sustancias perecederas.

Así mismo, de acuerdo a la legislación de la Comunidad de Madrid, cualquier instalación que vaya a ser utilizada como casa habitación debe contar con laCédula de Habitabilidad de Vivienda, un documento administrativo que acredita que una vivienda es apta para que las personas residan ahí y que cuenta, de acuerdo a la normativa vigente, con las condiciones técnicas adecuadas para el uso habitacional del inmueble.

Además, estas cédulas tienen una vigencia limitada y han de renovarse siempre que un inmueble vaya a ser alquilado o cambie de propietario.

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Portal de la Comunidad de Madrid referentes a la Cédula de Habitabilidad de Vivienda
http://www.madrid.org/cs/Satellite?c=CM_Tramite_FA&cid=1109168980495&definicion=Autorizacion+Licencia+Permiso+Carne&pagename=ComunidadMadrid%2FEstructura&tipoServicio=CM_Tramite_FA

Podemos ver entonces que la ilegalidad de residir en un trastero no sólo implica violar los términos del contrato que ambas partes han firmado y el cual el cliente se ha comprometido a cumplir, sino que se está violando una legislación más amplia y por ello, el gobierno puede participar del desalojo de una persona que unilateralmente ha decidido no respetar el contrato firmado y arriesgarse a vivir dentro de un trastero.

Razón Número 3: Hay otros clientes

Hemos repasado dos razones para no vivir en un trastero, visto desde el punto de vista del cliente que piensa en tomar tan arriesgada decisión: su seguridad y el riesgo de incurrir en un acto ilegal. Ahora pongámonos en los zapatos de los otros clientes de la unidad de trasteros.

¿Qué es lo que las personas buscan ante todo cuando acuden a una empresa que presta este tipo de servicios y alquilan una unidad de trasteros?

Fundamentalmente, seguridad e instalaciones de primer nivel para poder guardar sus cosas de tal forma que cuenten con una tranquilidad absoluta de que nadie irrumpirá en su trastero y sus objetos valiosos estarán a salvo.

Así que una persona viviendo en uno de los trasteros dentro de las instalaciones, representa un factor de incomodidad y simula una brecha en la seguridad de todas las unidades del trastero. A ningún cliente le gustaría que sus antigüedades, autos, libros o simplemente, posesiones valiosas que ha resguardado en un trastero estén tan “al alcance” de otra persona, que haya alguien que no forma parte del personal de la unidad de trasteros está tan cerca, día y noche, de sus objetos.

Y es por ello que aunque es comprensible de acuerdo a la ya mencionada situación difícil de la economía mundial que las personas se arriesguen a intentar pernoctar en su trastero a pesar de ser una situación ilegal, que los dueños y administradores de las instalaciones se verán en la necesidad de actuar en el momento en que descubra que uno de sus clientes está usando sus instalaciones como sitio de vivienda.

Una primera medida es hablar en privado con la persona. De acuerdo con diversos sitios de unidades de self storage tanto de los Estados Unidos como del Reino Unido, esta plática sencilla e individualizada es suficiente en el setenta y cinco por ciento de los casos para que el cliente desista de seguir utilizando el trastero como sitio para vivir, y en la mayoría de los casos, incluso desocupan su unidad.

Tristemente, aunque un menor porcentaje, hay personas que reaccionan de forma agresiva y se ponen a la defensiva, buscando excusarse en recovecos legales del contrato, negando la situación o incluso amenazando a los propietarios de las instalaciones. Pero en todo momento hay que recordar que en todo sentido, la ley está de parte de los dueños o administradores del local, y que existen muchas poderosas razones para impedir que los usuarios le den ese tipo de utilización a los trasteros.

Razón Número 4: Respetar el contrato

En cualquier tipo de transacción comercial o civil, para las personas físicas o morales involucradas, el respeto del contrato que han firmado es esencial.

Imaginemos tan sólo un matrimonio, que conforma el contrato civil por excelencia. Si ambos miembros no respetan sus derechos y obligaciones se inicia una tristísima y larga cadena de problemas económicos y legales que acaban minando la calidad de vida de ambos, si no es que arruinando parte de sus vidas.

Evidentemente, no todos los contratos incumplidos tienen implicaciones tan profundas, pero siempre son un documento vinculante, que nos obliga a cumplir los términos que ahí están estipulados.

Como usuarios de un trastero ciertamente no nos parecería que los dueños o administradores de las instalaciones incumplieran con su parte del mismo: que entraran a nuestro trastero sin nuestra autorización, que la seguridad electrónica o física del mismo fallara sin explicación alguna, etcétera.

Bueno, pues como usuarios también debemos comprometernos a cumplir con lo que nos corresponde como clientes.

Ello va más allá de la ilegalidad de incumplir los términos a los que hemos acordado y los cuales hemos firmado. Es una cuestión de civilidad y respeto. Por ejemplo, sabemos que almacenar en los trasteros productos perecederos está prohibido. Si lo hacemos a pesar de saber que existe ese límite, nos arriesgamos no sólo a algún tipo de sanción, sino a que todas nuestras cosas se pudran o enmohezcan debido a que no hemos respetado las reglas.

Es lo mismo cuando hablamos de por qué no vivir en un trastero: las reglas del contrato están hechas para proteger a todos los involucrados. Como ya hemos explicado, vivir en un trastero es inseguro, insalubre, poco higiénico y peligroso. Incomoda a los otros usuarios. Expone a los propietarios a pérdidas parciales y totales. Entonces, si de antemano conocemos las reglas que debemos respetar, es una cuestión de civilidad mínima el hacerlo, para proteger nuestros objetos y los de todos. En última instancia, el uso del trastero se rige por las mismas normas de convivencia que el resto de la vida en sociedad, de forma que si queremos que nuestros objetos sean respetados, debemos acatar las normas establecidas por el trastero que estamos alquilando.

Como ya mencionábamos, cuando una persona se decide a traspasar las normas y vivir en el trastero, se expone a ser descubierto de forma muy rápida y enfrentar muchos problemas. Quizá antiguamente hubiese sido más sencillo salirse con la “suya” y refugiarse en la unidad por algunas noches, pero actualmente, con la vigilancia electrónica 24 horas/7 días a la semana, el riesgo de ser descubierto es muy elevado.

Las razones, entonces, son variadas y complejas, pero en último término se reducen a respetar un espacio para el uso por el que éste está destinado. De esta forma, podremos dormir “como bebés” sabiendo que nuestros objetos preciados o valiosos están cien por ciento seguros en nuestra unidad de trastero. Hay una máxima que dice “un lugar para cada cosa y cada cosa en su lugar”… pues los trasteros son el lugar idóneo para que guardes tus cosas y no para residir. Así están planeados y es una función que al menos aquí en Trasteros Urbanos, desempeñamos a la perfección.

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